Las renovables se consolidan como respuesta estratégica en un escenario de costos crecientes.
Empresas, comercios y hogares enfrentan un nuevo desafío energético. El Ing. Leonardo Sánchez, socio gerente de Grupo Winding, analiza el contexto actual y explica por qué la eficiencia energética ya no es una opción, sino una decisión clave.
En un contexto donde las tarifas eléctricas continúan en aumento y generan un impacto directo en la estructura de costos, la energía dejó de ser un servicio más para convertirse en un factor estratégico dentro de la gestión operativa. Frente a este escenario, las energías renovables comienzan a ocupar un rol central en la toma de decisiones tanto en la industria como en el ámbito residencial y comercial.
En diálogo con Energía Patagonia, el Ing. Leonardo Sánchez, socio gerente de Grupo Winding, brinda su mirada sobre el escenario actual y detalla las soluciones que ya están implementando empresas y usuarios en la región.
“Hoy el problema energético es económico, no técnico. El gran cambio que estamos viendo es que la energía dejó de ser un tema técnico y pasó a ser un problema económico dentro de las organizaciones. Hoy hay PyMEs, comercios e industrias que están pagando cifras muy elevadas en sus consumos eléctricos. Eso impacta directamente en la rentabilidad, en la planificación y en la capacidad de crecimiento. Y lo más importante: no es algo coyuntural, es una tendencia que va a continuar.”
Para el especialista, el cambio de paradigma es claro. “Durante muchos años la energía fue considerada un gasto fijo. Hoy eso cambió. Las empresas que logran gestionar su consumo energético de manera inteligente tienen una ventaja competitiva concreta. El desafío ya no es solo reducir el consumo, sino optimizarlo. El foco está en consumir mejor, con sistemas que permitan mayor eficiencia y menor dependencia de la red.”
En el segmento residencial y comercial, Grupo Winding trabaja principalmente con dos tipos de soluciones. Por un lado, los sistemas On Grid, conectados a la red, que permiten generar energía solar y utilizarla en tiempo real, reduciendo el consumo eléctrico proveniente de la red convencional. Por otro, los sistemas Off Grid, diseñados para lograr independencia energética total, especialmente en zonas sin acceso a red o en casos donde se busca autonomía mediante el uso de baterías.
“En estos casos estamos logrando reducciones superiores al 50% en el consumo eléctrico, lo que representa un impacto directo y concreto en la factura mensual”, destaca Sánchez.
En el ámbito industrial, la estrategia es más integral y está directamente vinculada a la operación. “Trabajamos con sistemas híbridos que integran energía solar, generación convencional y almacenamiento. Esto permite reducir picos de consumo, optimizar procesos y bajar costos operativos de forma sostenida.”

Entre las soluciones que implementa la empresa se encuentran sistemas híbridos que combinan energía solar, generadores y baterías, integración con procesos industriales, optimización del consumo energético en tiempo real y el desarrollo de soluciones a medida según la demanda de cada operación.
“El objetivo no es solo ahorrar energía, sino generar previsibilidad. En industrias donde los costos energéticos son críticos, poder anticipar y controlar ese gasto es clave.”
Para Sánchez, la adopción de energías renovables ya no responde únicamente a una mirada ambiental. “Cada vez más empresas están tomando la decisión de dejar de depender al 100% de la red. No solo por sustentabilidad, sino por una necesidad económica concreta.”
“La energía solar y los sistemas híbridos no son el futuro, son el presente. Las empresas que lo entiendan antes van a tener una ventaja clara en el escenario que viene.”
En una región como Neuquén, donde la actividad energética y el desarrollo de Vaca Muerta marcan el ritmo productivo, la eficiencia energética se consolida como un eje clave para sostener la competitividad y acompañar el crecimiento.