Una iniciativa busca reducir la brecha entre el interés por la inteligencia artificial y su implementación efectiva.
La inteligencia artificial dejó de ser una tecnología reservada para grandes corporaciones y comenzó a formar parte de la agenda cotidiana de empresas de todos los tamaños. Sin embargo, entre el interés creciente y la implementación efectiva todavía existe una brecha importante.
Con el objetivo de acercar herramientas concretas al sector productivo, el IA LAB del Polo Científico Tecnológico de Neuquén se posiciona como un espacio donde las organizaciones pueden experimentar, aprender y validar soluciones antes de avanzar en procesos de transformación digital.
En diálogo con Energía Patagonia, Rodrigo, referente de AlgorixIA e integrante del IA LAB, compartió su visión sobre los desafíos y oportunidades que presenta la inteligencia artificial para las empresas de la región.
Un espacio para experimentar antes de invertir
Según Rodrigo, la creación del IA LAB respondió a una necesidad concreta que observaron en el ecosistema empresarial.
"Había mucha conversación sobre inteligencia artificial, pero poca práctica real. Las empresas escuchaban hablar de IA todos los días, sentían que se estaban quedando atrás y, al mismo tiempo, no encontraban un lugar donde bajar esos conceptos a tierra sin humo ni promesas infladas".
En ese contexto, explicó que el laboratorio fue concebido como un ámbito donde las organizaciones puedan formarse, probar herramientas y equivocarse en un entorno controlado antes de tomar decisiones de inversión.
"No se trata de vender soluciones mágicas. Se trata de acompañar procesos de diagnóstico para entender primero los problemas y después evaluar qué tecnología puede aportar valor".
Las oportunidades para la industria energética
Consultado sobre las aplicaciones más relevantes para sectores como energía, petróleo y servicios industriales, Rodrigo identificó tres grandes áreas de impacto.
La primera está vinculada al aprovechamiento de la información que las compañías ya poseen.
"Las empresas cuentan con enormes volúmenes de documentación técnica, reportes, históricos operativos y conocimiento acumulado que muchas veces permanece subutilizado. La inteligencia artificial permite organizar, consultar y acceder a esa información en segundos".
La segunda oportunidad aparece en la mejora de los procesos de toma de decisiones.
"La IA no viene a reemplazar a quien decide. Viene a darle mejor información y más rápido para que pueda tomar decisiones con mayor contexto".
Por último, destacó el potencial para optimizar procesos administrativos y comerciales que consumen gran parte del tiempo operativo de los equipos.
Para Bustos, la clave está en evitar los proyectos impulsados únicamente por la novedad tecnológica.
"No hay que empezar por lo más vistoso. Hay que empezar por el proceso que más duele. La inteligencia artificial bien aplicada tiene que ser gradual, segura y medible".

Los errores más comunes al incorporar IA
Desde su experiencia trabajando con organizaciones de distintos sectores, Rodrigo identifica tres errores recurrentes.
El primero es enfocarse en la herramienta antes que en el problema.
"Muchas empresas llegan diciendo 'quiero implementar inteligencia artificial' cuando en realidad deberían comenzar diciendo 'tengo este cuello de botella'. Cuando se invierte esa lógica, la tecnología termina buscando dónde encajar y rara vez genera resultados sostenibles".
El segundo error es intentar transformar toda la organización de manera simultánea.
"No creemos en los cambios bruscos de stack tecnológico. Lo correcto es identificar un proceso puntual, probar, medir resultados y luego escalar".
Finalmente, señaló que muchas veces se subestima el factor humano.
"La tecnología es la parte fácil. Lo complejo es lograr que las personas la incorporen en su trabajo diario. Por eso insistimos en diagnósticos honestos, casos de uso concretos y avances progresivos".
Formar talento para el futuro de Neuquén
Rodrigo considera que el crecimiento impulsado por Vaca Muerta generó una oportunidad histórica para la región, aunque advierte que esa ventana no permanecerá abierta indefinidamente.
"Neuquén está viviendo un momento excepcional. Hay crecimiento, inversión y atención puesta sobre la región. La competitividad futura dependerá en gran medida de cuánto talento local logremos desarrollar ahora".
En ese escenario, entiende que el IA LAB tiene la responsabilidad de conectar las necesidades reales de las empresas con la formación de los profesionales que deberán resolver esos desafíos.
"No queremos que todo el conocimiento venga de afuera. Queremos que la Patagonia genere su propio talento técnico, comercial y estratégico vinculado a la inteligencia artificial".
Y concluye con una visión de largo plazo:
"Si hacemos las cosas bien, dentro de algunos años la discusión ya no será si las empresas neuquinas utilizan inteligencia artificial, sino cómo la utilizan para competir dentro y fuera de la región. Ese es el horizonte que vale la pena construir, siempre con los pies en la tierra".
Por Pablo González
PG Marketing y Comunicación
Columnista en Energía Patagonia
Entrevistado Rodrigo Bustos
Referente de AlgorixIA e integrante del IA LAB